• +34 93 409 54 10

La palmera Mauritia flexuosa es hoy en día una de las plantas más extendidas en el Delta del Orinoco, en el noreste de Venezuela. No siempre ha sido así. Esta palmera, conocida localmente como moriche, empezó a dominar la comunidad vegetal de esta zona hace 3000 años, según un nuevo estudio que ha reconstruido por primera vez la historia y evolución de las dinámicas ecológicas del Delta del Orinoco de los últimos 6200 años. Los autores de esta investigación, publicada en la revista Quaternary Science Reviews, han podido identificar hasta 3 periodos distintos caracterizados por diferentes tipos de vegetación.

"Con esta investigación hemos podido comprobar la importancia de los agentes ambientales de naturaleza tanto local como supra-regional en las dinámicas de la vegetación", explica Encarni Montoya, investigadora del Instituto de Ciencias de la Tierra Jaume Almera (ICTJA-CSIC) y autora principal de un estudio en el que han participado también Santiago Giralt y Valentí Rull, ambos del ICTJA-CSIC, e investigadores del Instituto de Geociencias (IGEO, CSIC-UCM), de la Universidad de Barcelona y del Jardín Botánico de Ginebra.

Los investigadores extrajeron un testigo con sedimentos del fondo de una zona pantanosa adyacente al “Caño Tigre”. Una vez en el laboratorio, analizaron las muestras obtenidas mediante técnicas paleomagnéticas, difracción de Rayos X, frotis de sedimentos y análisis de isótopos estables.

Además, llevaron a cabo un estudio del polen presente en el testigo recuperado para conocer el tipo de vegetación existente en la zona a lo largo del periodo estudiado. Realizaron también una datación radiocarbónica con el cual pudieron conocer de forma exacta la edad de las distintas capas de sedimentos analizados. Mediante el análisis de partículas de carbones obtuvieron información sobre la ocurrencia de incendios en la región, que pueden dar información sobre periodos de ocupación humana.

Los investigadores señalan en el trabajo que, aunque la zona mantuvo una naturaleza boscosa durante los últimos 6200 años, la composición de los bosques ha experimentado cambios significativos a lo largo de dicho periodo. Gracias al polen fósil encontrado en los sedimentos recuperados, los investigadores han podido identificar tres periodos bien definidos en función de las especies vegetales que poblaron el delta.

Según el estudio, la primera comunidad vegetal, la más antigua en el registro estudiado, fue un bosque lluvioso mixto con elementos de zonas litorales. Esta fue reemplazada por un bosque pantanoso mixto hace 5400 años, un cambio probablemente relacionado con el avance de la línea de costa como consecuencia de la estabilización del nivel del mar después de la desglaciación.

Finalmente, hace unos 3000 años, se estableció la actual comunidad vegetal: un pantanal de palmeras fuertemente dominado por la especie Mauritia flexuosa, durante un periodo de tiempo de gran inestabilidad climática debido a la influencia de la Oscilación del Sur- El Niño (ENSO por sus siglas en inglés).

"Árbol de la vida" es el nombre que el pueblo de los Warao da a Mauritia flexuosa, resaltando así la importancia que tiene dicha palmera en el día a día de esta comunidad indígena que vive dispersa en el vasto laberinto de ríos secundarios y canales que conforman la zona deltaica.

"Procesos como la subida del nivel del mar ocurrida después de la última glaciación o la frecuencia e intensidad de fenómenos climáticos como el ENSO son cruciales a la hora de determinar el tipo de vegetación que persiste o se instala en una nueva comunidad", apunta Montoya que actualmente es profesora en la Universidad de Liverpool.

Según Encarni Montoya, esta investigación constata "la rapidez con que la comunidad vegetal del delta ha respondido a los diferentes cambios ambientales experimentados a lo largo de los últimos 6200 años, de especial interés a la hora de comprender el posible escenario futuro marcado per el calentamiento global".

"Los sistemas costeros y en especial los deltas son zonas especialmente vulnerables a los cambios climáticos dada su proximidad al mar", explica Encarni Montoya. "Dada la variedad de factores que pueden producir perturbaciones en estas zonas, los estudios sobre su funcionamiento y sus dinámicas de ecosistema son fundamentales", añade la investigadora que espera que con este trabajo "se despierte el interés de la comunidad científica y la sociedad por esta zona tan magnífica y la vez desconocida en la que en la actualidad se llevan a cabo actividades humanas que pueden ocasionar impactos negativos como la extracción de petróleo".

El Orinoco es uno de los ríos más largos de Sudamérica y desemboca en el Océano Atlántico, en la zona noreste de Venezuela, donde forma un gran delta en el cual su curso principal se ramifica en cientos de pequeños ríos y canales (los llamados “caños”).

Artículo de referencia:

Montoya, E., Pedra-Méndez, J., García-Falcó, E., Gómez-Paccard, M., Giralt, S., Vegas-Vilarrúbia, T., W. Stauffer, F., Rull, V. (2019) Long-term vegetation dynamics of a tropical megadelta: Mid-Holocene palaeoecology of the Orinoco Delta (NE Venezuela). Quaternary Science Reviews. Volume 221, 105874, DOI: https://doi.org/10.1016/j.quascirev.2019.105874.

We use cookies to improve our website and your experience when using it. Cookies used for the essential operation of this site have already been set. To find out more about the cookies we use and how to delete them, see our privacy policy.

  I accept cookies from this site.
EU Cookie Directive plugin by www.channeldigital.co.uk